Con $60.000 cubrís 10 días de sesiones. Faltan 105 personas como vos para cerrar la meta.
Directo a Jonathan, papá de Jesús 0% comisión 30 segundos
Jesús tiene 9 años y vive con Epidermólisis Bullosa distrófica: una enfermedad genética que le hace la piel tan frágil como el cristal. La fricción de una remera le levanta una ampolla. Una sábana áspera le abre una herida que tarda semanas en cerrar.
Lo diagnosticaron en junio de 2023, cuando tenía 6. Desde entonces la familia reorganizó todo alrededor de las sesiones de curación. Lo atienden en el Hospital Privado, pero los apósitos siliconados importados y las cremas cicatrizantes no tienen cobertura. Los paga la familia.
En marzo de 2024 se les terminaron los ahorros. Hoy no pueden sostener los $1.750.000 mensuales que cuesta el tratamiento completo. Cuando se corta el insumo, las heridas que estaban cerrando vuelven a abrirse: cada interrupción retrocede meses de cicatrización.
Por eso publicamos el caso. La meta de $35.000.000 cubre 6 meses sin interrupciones, con el presupuesto desglosado más abajo.
Jesús vive con Epidermólisis Bullosa (EB) distrófica. Es una enfermedad genética que hace que su piel se rompa con el mínimo contacto: una caricia mal dada, la fricción de una remera, hasta el calor del verano. Cada herida necesita vendas siliconadas importadas, cremas cicatrizantes y analgésicos. Las sesiones de curación se hacen cada 48 horas y duran entre 2 y 4 horas.
El papá trabaja de fletero por su cuenta. Micaela (31) se dedica al cuidado de Jesús y sus dos hermanas menores (5 y 3 años). Viven en una casa alquilada en Barracas. No tienen obra social. Los insumos importados cuestan $1.750.000 por mes.
La Epidermólisis Bullosa no da tregua. Cada día sin los insumos importados es irreversible. Este es el cuadro clínico documentado para pacientes pediátricos en su condición.
"Cuando un chico con EB pierde continuidad, retrocedemos años de progreso en meses. La ventana de intervención es corta y no se recupera."
— Dermatóloga pediátrica tratante¿Por qué una cuenta personal y no de la asociación?
Porque el 100% va directo a la familia, sin pasar por nosotros. Es la contracara de no cobrar comisión: verificamos y rendimos, pero no tocamos el dinero. La titularidad está cotejada contra el DNI del papá.
¿Sirve de algo un aporte chico?
Sí. Un apósito siliconado importado cuesta $4.200. Literalmente es una sesión menos de dolor.
¿Y si Jesús llega a la meta sin mí?
Faltan $6.3M y quedan pocos días. No está llegando solo. Cada aporte hace la diferencia entre seguir el tratamiento o cortarlo.
Directo a la familia Sin comisiones Alias o CBU
Tu aporte se refleja en la barra de progreso dentro de las 24 horas hábiles. Guardá el comprobante si querés seguimiento.
Precios verificados de septiembre 2026.
Todo lo que cubre 6 meses de tratamiento, ítem por ítem.
Cada gasto está respaldado con comprobante del hospital y farmacia importadora.
Publicadas con consentimiento de la familia. Las imágenes médicas están cubiertas.
"Lo único que pido es que pueda dormir una noche sin dolor. Por él voy a pedir ayuda hasta donde haga falta."
Acompañamos casos pediátricos verificados. No recibimos el dinero: va directo de vos a la familia. Nos financiamos con aportes de socios.
Campañas que llegaron a la meta con rendición completa.
Los mensajes se imprimen y se los llevamos a la familia una vez por semana.
Si hoy no podés colaborar, pasarlo también mueve la aguja.
Lo verificamos contra el extracto y actualizamos la barra dentro de las 24 horas hábiles. Guardá tu comprobante por si querés seguimiento.